Desde el año
1990, hasta el año 2000 aproximadamente, el abogado Álvaro Baeza Guíñez fue
representante del Consejo de Ancianos de la Isla de Pascua y particularmente de
don Juan Teave quien fue hasta hace poco (ya fallecido) uno de los principales
hombres de la isla. Los Teave son gente muy importante en la Isla y a raíz de aquello,
Álvaro Baeza estableció una estrecha relación con Isla de Pascua
“Yo viaje
durante muchos años, de hecho exploramos toda la situación jurídica y turística
de la isla, tratando de sacar a Rapa Nui, de su condición de postración,
ayudando al Consejo de Ancianos y a la familia Teave en su oportunidad”, señala
Álvaro Baeza.
Durante todo
el tiempo que el abogado estuvo conociendo en profundidad la Isla, luchó junto
con un grupo de profesionales arquitectos por cuatro años. La idea era instalar
un Explora en dicha isla polinésica, idea que finalmente no fructificó.
Sin embargo,
todo ese tiempo ligado al “Ombligo del Mundo” le permitió encariñarse con su
gente y su tierra: “Para mi Rapa Nui no es solo un destino, si no que un lugar
súper importante. Tengo muchas historias, conozco mucho. Siento que hoy está en
postración, aún cuando recién estos últimos años se ha mejorado en algo la
hotelería, pero siendo un lugar de importancia mundial, nunca tuvo -y tratamos
de trabajar porque tuviera- una mejor calidad de vida, una mejor calidad
social, una mejor calidad en la medicina, etc.”, señala Álvaro Baeza.
La Ley
Indígena, en algunos casos no permite avanzar, señala Baeza, “los protege, es
cierto, pero económicamente se encuentran congelados, no hay hipotecas, no hay
créditos, no hay venta de propiedades, y ello los coarta para poder surgir sin
dejar de lado sus raíces”.
El nacimiento del nexo entre Álvaro Baeza y Rapa
Nui
A raíz de un
negocio ligado a las telecomunicaciones satelitales, Álvaro Baeza conoció al
mencionado Jorge Teave, con quien entabló una amistad que duró hasta el día de
su fallecimiento.
“Posterior a
ello, a Jorge lo atendí como cliente durante muchos años, hasta el día de hoy y
a la familia también. Producto de eso, tuve el encargo en el año 1992, de
capitalizar o cristalizar una oferta que el grupo Ibáñez había hecho, para
instalar Explora en Chile y la forma inventada en esa época era una formula en
que invertían, tanto la familia de los Teave y Jorge Torrico, como el grupo
Ibáñez. Estuvimos 4 años trabajando en el proyecto, sin poder materializarlo
por distintas razones”, señala Álvaro Baeza.
A raíz de
ello, la oficina de Álvaro Baeza se dedicó a estudiar particularmente la
condición jurídica de la isla, y hasta el día de hoy llaman llaman para hacer
consultas respecto al tema.
“La Isla de
Pascua, es simplemente fascinante, no la parte estructural, no la ciudad, sino
la isla en sí, los volcanes, las canteras, las lagunas artificiales, las cavernas,
el mar, la fauna, el Rape Rape, que es la langosta… típica. Todas sus
mitologías sobre el huevo… sobre el huevo de la manutara, sobre la piedra caliente,
sobre la historia del Orongo, sobre cómo vivían ahí en antepasados, los
vestigios que quedan, la forma en cómo se acarrearon o cómo se construyeron los
Moai uno por uno, etc.”, señala notablemente entusiasmado con el tema, elabogado Álvaro Baeza.
De hecho en
el año 1998, don Juan Teave, que era miembro del Consejo de Ancianos de la
isla, contrató a Álvaro Baeza para algo que era muy difícil: Ir a Londres a
hablar con las autoridades inglesas, para que devolvieran a Chile el único Moai
tallado en la espalda que se llevaron en el año 1700, que está en el museo en
Londres.
La solicitud
del Consejo de Ancianos era pedirle a la reina de Inglaterra, que devolviera el
Moai, , pero no se concretó “porque en esa época la isla necesitaba el apoyo
del gobierno de Chile, el que no respaldó al consejo de ancianos, y no se pudo
materializar”, señala Baeza.
Álvaro Baeza
resume su nexo con la Isla señalando que viaja contantemente a ella: “Ahora
tengo programado un viaje a la isla, pero solamente invitado por la gente de allá.
Hay empresarios pascuenses, que trabajan en esta parte del mundo que son muy
exitosos y son pascuenses originarios. Se instalaron en ciudades como Los
Ángeles y tuvieron éxito, como la familia de don Carlos Tito Paoa, que es un
empresario exitoso en California, cliente y amigo nuestro hace muchos años y
con el cual guardamos estrecha relación en todos los temas, no solo legales,
sino personales”.
“Rapa Nui
constituye un lugar único en el mundo”, finaliza.