El abogado y empresario Álvaro Baeza Guíñez tiene muchas
historias y aficiones en su vida, y una de las que más le apasiona es la
ecología. Fundador y miembro de una corporación que protege el ecosistema del
Humedal El Yali –ubicado en la comuna costera de Santo Domingo, Chile-, desde
hace años que está preocupado por su conservación y por mantener la flora y
fauna de este lugar único en el mundo.
El balneario en cuestión, Álvaro Baeza lo conoció a fines de la década de los
’80, y “a raíz de recorrer la zona de Santo Domingo, me encontré con un lugar
que para mí era maravilloso y que nunca me imagine a esa edad (tenía 17 años) que
iba a poder pertenecer a ello y que iba a poder influir en ese lugar, de manera
como lo he hecho, como la vida me ha dado la posibilidad”, señala entusiasmado.
No hay claridad sobre la extensión de este ecosistema, algunos hablan de
10 mil hectáreas y otros de hasta 40 mil, pero
¿Qué es el humedal del Yali? El propio Álvaro Baeza nos da luces al
respecto:
“El humedal del Yali es un conjunto de zonas húmedas, ubicado en la zona
costera, donde existen aguas abundantes,
siendo un clima de secano costero y donde llegan a la emigración de todo tipo
de aves, de distintas partes del mundo, Canadá, Alaska. En la década del ’70 la
ONG Ramsar lo declaró lugar indispensable para la conservación de la biosfera y
con aquella denominación caen una serie de protecciones. Esta declaración fue
reconocida por Chile, a través de la emisión de un tratado el año 80. Al ser
reconocida por Chile, se reconoce la condición crítica, de conservación extrema”.
Al conocer esta realidad, Álvaro Baeza decidió adquirir terrenos con la
finalidad única de proteger la zona: “En el año 1996, nos acercamos al ministro
de agricultura de la época, de quien dependían dichos terrenos, y le propusimos
colaborar en la preservación, porque en esa época era nula”. Al contrario,
había una serie de denuncias, muchas de las cuales él mismo participó como
acusador, que hablaban de cotos de caza con
escopeta, pesca con dinamita, etc. “La situación era critica, le hicimos ver al
ministro de cultura y él nos recomendó a la gente que tenia propiedades e
interés en preservar, que organizáramos una institución a través de la cual
pudiéramos verter todas estas inquietudes de protección sobre la zona”, señala Álvaro Baeza, y de esa forma nació la Corporación
Humedal El Yali CorYal, de la cual él es miembro del directorio y fundador.
En dicho terrenos, el abogado Álvaro Baeza instaló la Hacienda El
Convento, sitio en el cual ha gastado muchas energías y esfuerzo profesionales
y familiares para desarrollarla y conservarla.
Durante todos estos años (desde 1996), Álvaro Baeza, en representación de CorYal, ha
realizado innumerables acciones tendientes a la ecología y la preservación de
este espacio único en el mundo. “La fundación ha financiado estudios sobre especies,
conservación, amenazas, ha financiado limpieza, ha incluso a adquirido bienes
para su congelación, de manera de que no sean desarrollados en forma comercial
y sean mantenidos en su labor agrícola para así alejar las amenazas de un
desarrollo irresponsable cerca de las zonas costeras”, señala. Junto con lo
anterior, la obra medioambiental de Álvaro Baeza ha financiado publicaciones de
corte ecológico y colaborado con establecimientos educacionales aledaños, entre
otras actividades.
“En Chile existen aproximadamente 190 especies de aves autóctonas que
habitan en Chile, de esas 190 especies, 135 están en el Yali, una concentración
enorme y es además el lugar más importante de migración de aves extranjeras,
para la anidación y reproducción en Chile”, finaliza el abogado Álvaro Baeza.
